(Kathryn Bigelow, premiadísima. Ya que tener tetas está de moda, que ellas hagan el trabajo sucio)
"La metodología del combate táctico ha cambiado drásticamente en la
guerra moderna, los operadores de sistemas en EE.UU. realizan gran parte
de la matanza. Mientras conducen al trabajo con café y un donut en la
mano, los técnicos militares pueden leer sus correos, entrar a sus
estaciones del centro de comando, lanzar unos pocos misiles a miles de
kilómetros de la zona de conflicto, almorzar, disparar unas pocas armas
más matando a unos pocos afganos e iraquíes más, llamar a sus esposos o
esposas para ver si hay que comprar algo en el supermercado camino a
casa antes del juego de béisbol de los niños, sólo para volver
tranquilamente a hacer lo mismo al día siguiente después de pasar una
buena noche. Hombres, mujeres y niños inocentes de una religión y
cultura diferente son irrelevantes. No hay emoción ante el resultado;
están insensibilizados a las consecuencias". Just Here.
viernes, 28 de mayo de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
sábado, 22 de mayo de 2010
Vargas Llosa para arquitectos
(en el Congo, amputaciones preventivas de inspiración belga. ¿origen de la expresión "mano de obra barata"?)
Arte, colonialismo, narcisismo y arquitectura: un comentario maestro.
viernes, 21 de mayo de 2010
domingo, 16 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
viernes, 23 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
Sed de Mal
Con seguridad
existen los perros. Mira ese hocico que la oscuridad no te deja ver, esos ojos
de vidrio delante de los tuyos para que no veas nada. Mira ese ladrido que
siempre te acompaña, esa sed que baja en los colmillos de tu pan de cada día.
Mira esa pequeña figura en la otra orilla, no la ves pero la sientes como una
mordida negra y apaleada.
Con seguridad
los perros van por ti. Míralos mirar la ausencia de tu odio: su alimento. Mira
ese horizonte hundido –crees que te acercas a algún sitio– sólo son sus lomos
indicándote el camino, el regreso, el tamaño de tu dicha. Los perros cargan con
tus huesos y te devuelven ceniza, la rabia de su rabia envenenada. Los perros se
lamen en tu sombra y no los ves.
Con seguridad los perros son los mismos. Reproducen tu silencio a dentelladas, salen de sí mismos con tu ayuda ciega, se quedan ciegos de verte tan oscuro. A eso han venido, míralos. Ladran. Ganan millones en la farsa de sus patas traseras. Huelen tu cadáver, te llevan el periódico, te sepultan en tu casa. En algún lugar los alimenta tu muerte.
Con seguridad los perros son los mismos. Reproducen tu silencio a dentelladas, salen de sí mismos con tu ayuda ciega, se quedan ciegos de verte tan oscuro. A eso han venido, míralos. Ladran. Ganan millones en la farsa de sus patas traseras. Huelen tu cadáver, te llevan el periódico, te sepultan en tu casa. En algún lugar los alimenta tu muerte.
Mira esa sed de
los perros que te rondan. Ya no ves nada, no te importa la jauría. Su lengua te
lastima y los perdonas. Celebran con tu carne y los perdonas. Su muerte ya no
es nada comparada con la tuya.
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